6 causas médicas de la sudoración nocturna

La sudoración es el proceso a través del cual el organismo regula su temperatura y los niveles de urea, aminoácidos esenciales y otras sustancias que se van quedando retenidas en su interior.

Suele producirse en gran medida cuando se realizan actividades deportivas o alguna tarea en la que se requiere un esfuerzo físico significativo. Además, se asocia con la temperatura cálida de algunos ambientes o el clima.

Si bien es una reacción normal del cuerpo, algunas veces interrumpe las noches y se convierte en un desencadenante de problemas de sueño.

Aunque en un principio se puede pasar por alto, su recurrencia es una razón para sospechar de otras condiciones médicas de más cuidado.

Considerando que muchos ignoran sus causas, a continuación queremos compartir 6 factores que pueden estar relacionados.

1. Menopausia

La menopausia es la causa médica más frecuente de la sudoración nocturna en las mujeres.

Los cambios hormonales bruscos, en especial la disminución de los niveles de estrógenos, son su principal desencadenante.

Las mujeres que lo padecen sienten una sensación de sofoco que interrumpe su periodo de sueño y, a menudo, su frecuencia cardíaca también se ve alterada.

Para sobrellevar el síntoma puede ser necesario tomar un suplemento para regular la actividad hormonal.
En general, se recomienda dormir en un ambiente fresco, con prendas cómodas y sábanas de fibra natural.

2. Consumo de medicamentos

Los tratamientos con algunos medicamentos pueden tener como efecto secundario este síntoma.

Hay estudios que indican que algunos fármacos para la ansiedad y la depresión pueden generar, secundariamente, periodos de sudoración nocturna.

Otros tratamientos asociados también incluyen:

Medicamentos para terapia hormonal
Fármacos que reducen los niveles de azúcar
La cortisona, una hormona esteroide utilizada para reducir la inflamación y aliviar el dolor

3. Tuberculosis

La mayoría de los factores vinculados con la sudoración nocturna no representan un problema grave o difícil de tratar.

Sin embargo, algunas veces se puede producir por patologías crónicas, como es el caso de la tuberculosis.

Esta enfermedad compromete en gran medida la salud pulmonar y, casi siempre, se acompaña con episodios repetidos de sudoración.

El síntoma puede aparecer junto con:

Episodios de fiebre alta
Dolor en el pecho
Expectoraciones con sangre
Dificultad para respirar

4. Problemas neurológicos

La ansiedad y los nervios pueden elevar la temperatura corporal, obligando al organismo a transpirar para poder restablecerla a sus niveles normales. Esta reacción es completamente normal y, de hecho, no se produce solo en la noche.

No obstante, cuando sí se da en el periodo nocturno, de forma recurrente y excesiva, podría estar relacionada con condiciones médicas vinculadas al sistema neurológico, como por ejemplo el párkinson y las neuropatías.

El daño causado por estas enfermedades sobre el sistema nervioso puede generar fallas en las señales enviadas a las glándulas sudoríparas, lo que se traduce en esta manifestación.

5. Hiperhidrosis crónica

La hiperhidrosis es el término médico que se emplea para hacer referencia a la sudoración excesiva. Es un trastorno común que, aunque no tiene causas médicas más allá de la genética, se considera crónico.

Por obvias razones, los pacientes que lo padecen pueden tener transpiración nocturna, a tal punto de sentirse sofocados.

Estas personas necesitan ambientes más frescos para descansar, pues lo que muchos consideran como “temperatura normal”, ellos lo sienten demasiado caluroso.
No representa un problema grave para la salud pero, algunas veces, el síntoma es demasiado incómodo y difícil de sobrellevar.

6. Hipertiroidismo

El hipertiroidismo es una condición que tiene lugar cuando la glándula tiroides produce hormonas por encima de los niveles normales.

Producto de esto, el metabolismo se ve afectado y la persona comienza a experimentar molestias y cambios en su cuerpo.

Una fuerte sensación de cansancio durante el día y sudoración excesiva en la noche puede alertar este problema.
Se produce una intolerancia al calor y se requiere regular la temperatura de la alcoba para poder alcanzar el descanso.
Junto a estos síntomas se producen cambios en el peso corporal, temblores en las manos y pérdida excesiva del cabello.
¿Tu sueño se está interrumpiendo debido a la sudoración? Este síntoma es molesto y puede provocar insomnio cuando no se le brinda un tratamiento.

Aunque no siempre alerta un problema de salud, es mejor consultar al médico cuando se manifiesta de manera excesiva y prolongada.

Fuente: Mejor con Salud

 




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