Así resolvió la Policía el caso de las fiestas sexuales con menores en Paysandú, denunciadas por INAU

Hace días, la Policía detuvo a cuatro personas en el marco de una investigación por un caso de explotación sexual de niñas y adolescentes. La denuncia había sido presentada en julio de este año por funcionarios del INAU, que denunciaban que una adolescente (M.B.P) que contaba con reiteradas fugas del hogar femenino, tenía encuentros sexuales con un hombre de 67 años (M.M.C), y junto, a otras adolescentes, recibían dinero y drogas a cambio de tener relaciones.

Allí la Justicia inició una investigación que comenzó con conseguir los registros de los teléfonos celulares entre el hombre y la adolescente. Se iniciaron escuchas telefónicas que detallaban los encuentros que ambos tenían, y la manera en que el sujeto contactaba a las chicas: a través de otras adolescentes.

El hombre fue imputado prima facie de la comisión de “reiterados delitos de retribución o promesa de retribución a personas menores de edad o incapaces para que ejecuten actos sexuales o eróticos de cualquier tipo en concurrencia fuera de la reiteración con reiterados delitos de entrega de sustancias estupefacientes, en calidad de autor”. Además de ello, otros tres individuos (entre ellos sus hijos) fueron imputados prima facie de la “comisión de un delito de almacenamiento de sustancias estupefacientes, en calidad de autores”.

Se hizo un “relevamiento de videos de Facebook e imágenes difundidas por adolescentes, filmación de cámara del Shopping departamental en la calle Ituzaingó, pasillos interiores del Shopping (donde se registra el encuentro del indagado con una adolescente), escuchas telefónicas y de Whatsapp de comunicación del indagado con las adolescentes, respaldo en CD de las escuchas, y video de Facebook”.

Tras la intervención de los teléfonos se registraron varias conversaciones en las que el indagado enviaba mensajes sexuales a la menor y la incitaba a llamar a otras adolescentes para reunirse con él.

Quedaba claro además que la adolescente le presentaba “amigas nuevas”, de entre 14 y 17 años. “Todos los días de una manera u otra M. M. concreta encuentros o intenta
conectarse con jóvenes adolescentes de contexto sociales y económicos en situación de vulnerabilidad”, algunas de ellas “con hijos que mantener a pesar de su corta edad y su adicción a sustancias estupefacientes que el indagado les ofrecía y usufructuaban, y dinero a cambio de relaciones sexuales o tocamientos en partes íntimas”.

En el encuentro filmado por cámaras de seguridad del Shopping hay constancia de que el hombre ofreció 2.000 pesos a cada una de las adolescentes.

También surge de las conversaciones el consumo de marihuana y cocaína de las jóvenes junto al imputado. Hay incluso un video subido a Facebook en el que dos menores dialogan al respecto.

Más implicados
En una cuarta intervención se libraron dos órdenes de allanamiento para la Estancia de Ruta 3 en la que se realizaban algunos encuentros y para una vivienda de la ciudad de Paysandú. Además se contactó a quince adolescentes que declararon en sede judicial (al igual que el indagado, sus dos hijos y el casero).

Las menores explicaron que el hombre las contactaba a través de otras jóvenes que ya habían salido con él, que se acordaban los encuentros con dos o tres chicas a la vez, las pasaba a buscar y pasaban la noche en la estancia, en el piso superior.

Ahí M. M. “ponía a disposición de las adolescentes estupefacientes, alcohol, comida, ropa sexy (también juguetes sexuales), y realizaba invitaciones para practicar actos sexuales ya sea a través de tocamientos obscenos o relaciones sexuales; asimismo a veces pedía a las jóvenes que se relacionaran entre ellas y el miraba”.

Luego les pagaba entre $1000 a $3000 “según el tipo de relación sexual que hubiera”, o 500 por “tocamientos”.

Cuando se realizó el allanamiento en la estancia se encontró junto a M. M. a la adolescente que generó la denuncia así como sustancias que revelaban consumo en la noche, donde según la declaración de la joven se encontraban también otras dos adolescentes.

Una de las menores aseguró que empezó a salir con el imputado a los doce o trece años, y aseguró que además de darles drogas y plata, les compraba ropa.

Sabiendo que se consumía marihuana se recabó información de su origen y se pudo obtener el dato de que se plantaba y cosechaba en la Estancia de Ruta 3. En el allanamiento al galpón incautaron ocho kilos de cogollos de cannabis, además de armas, aparatos celulares y equipos informáticos.

Los hijos del indagado aseguraron que comenzaron a cultivar la marihuana al momento de iniciar el trámite ante el MEC. Según la Justicia “no participaron en las actividades nocturnas de su padre y se retiraban a sus lugares habituales de estar”.

La defensa de M. M. solicitó “seguridad para su representado dado que puede ser por su condición económica extorsionado, y pide sea recluido en Cañitas Río Negro”.

Se resolvió que el enjuiciamiento de M. M. “será con prisión atento a la entidad del delito y a que posee antecedente judicial”. Sus hijos, a raíz de la plantación de marihuana que no contaba con los permisos en regla, fueron procesados sin prisión.

“Déjese constancia que el Centro de Rehabilitación, dada la condición económica del imputado, deberá alojarlo en lugar adecuado para evitar extorsiones o dádivas para obtener beneficios”, indica la resolución.

Fuente: Montevideo Portal




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