Buscan dar con la organización que proveía al Kiki de escondites

Foto: Fernando Ponzetto

Faltaban pocos minutos para las cinco de la tarde. En la única cuadra que ocupa el asentamiento “Don Márquez”, vecino de “El Monarca”, todo estaba como siempre. De repente, dos helicópteros blancos pasaron a baja altura y en pocos minutos el lugar se llenó de policías armados a guerra.

El lugar quedó sitiado. Los uniformados ingresaron a todas las casas, previa autorización de los propietarios, según contaron los propios vecinos. Cuando llegó el turno de revisar un rancho de madera, cercano al monte que da al arroyo Manga, un efectivo se acercó a la puerta y se escuchó una detonación.

Así terminaba sus trágicas andanzas Cristian Pastorino, alias “Kiki”, el criminal más buscado por la Policía, imputado de los asesinatos de Alison Pachón y Florencia Cabrera. También es responsable del intento de homicidio a un guardia de seguridad de origen venezolano que terminó con gravísimas heridas.

Antes de ser capturado se disparó un tiro en la sien derecha con un revólver calibre 32, un arma similar con la que ejecutó a la trabajadora del supermercado. Lo encontraron tendido sobre una cama.

Tras el disparo, que generó un orificio de entrada y salida, el criminal quedó gravemente herido y fue trasladado de urgencia a una policlínica cercana. Desde allí fue enviado al Hospital de Clínicas, desde donde se le informó a los investigadores que el delincuente herido tiene muerte cerebral.

En el interior de la vivienda la Policía localizó tres armas calibre 32, del mismo tipo que se utilizó para asesinar a la cajera, un morral conteniendo una suma de 4.300 pesos, 3 dólares y los documentos personales del imputado.

Junto al delincuente había un menor de edad. Intentó fugarse pero fue rápidamente detenido. Tomó intervención la Justicia de Adolescentes y será interrogado por la investigación que lleva adelante la Fiscalía de Homicidios.

Se apunta a averiguar la razón de su presencia en ese lugar y en esas circunstancias. Los investigadores descartaron que el joven haya participado en el asalto al supermercado.

Búsqueda.
Desde la noche del sábado la Policía venía siguiendo los pasos del delincuente. Hubo cientos de policías concentrados en la tarea que las fuentes definieron como una “cacería”, dada la peligrosidad del sujeto. Se realizaron diversos allanamientos y búsquedas en barrios de Montevideo, Canelones y Lavalleja. Además, se aplicó toda la tecnología disponible como escuchas telefónicas y rastreo de cámaras para dar con su paradero. Se sabía que andaba en moto y no lejos.

Finalmente, se pudo definir un sitio aproximado a su ubicación final en el asentamiento Don Márquez, a siete cuadras para adentro del kilómetro 21,700 de la Ruta 8.

Los investigadores estiman que el delincuente llegó al asentamiento en la madrugada de ayer. De todos modos, ese dato está lejos de ser confirmado. Si bien se trata de un barrio reducido, nadie vio nada.

El fiscal de Homicidios, Juan Gómez, confirmó que la investigación sigue en curso. Uno de los aspectos que se está trabajando es sobre el o los responsables de la finca en que cayó el Kiki. “Seguramente mañana (por hoy) tendremos más información sobre la eventual participación de otras personas en su cobertura”, señaló Gómez.

Fuente: El País




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