Comenzó el rastrillaje de cuerpos en el instituto investigado por abusos a menores a manos de curas y monjas en Argentina

Comenzó el megatrastrillaje en el Instituto Antonio Próvolo de Mendoza, el lugar en donde se desató el escándalo de abuso sexual con chicos hipoacúsicos. Sin embargo, la búsqueda se volvió más compleja. Además de los fetos enterrados, los efectivos de la Gendarmería tratan de dar con el cuerpo de un nene que se habría accidentado en el colegio, según contaron las víctimas.

El “escaneo” de los terrenos del instituto ubicado en la localidad mendocina de Luján de Cuyo fue ordenado por el fiscal Gustavo Stroppiana, que está a cargo de la causa que investiga los abusos cometidos por los sacerdotes y personal administrativo del colegio. Los operativos cuentan con georradares y se extenderán durante siete días.

Varias de las víctimas coincidieron en sus testimonios de que había “algunos elementos enterrados”. En las declaraciones, dos alumnos revelaron que vieron fetos guardados en frascos en un sótano del establecimiento que actualmente está bajo tierra.

Otro dato inquietante que alertó a los peritos fue el de unos exalumnos que se refirieron a la trágica muerte de un compañero de ellos. Según informó el diario UNO, el nene murió después de que se le cayó encima la pared de una medianera y los alumnos no supieron nada más de él.

La fiscalía revisó la documentación del colegio y no encontró ningún rastro del accidente: no existe ni denuncia ni procedimiento administrativo por la muerte del alumno. Por este motivo, Stroppiana buscará determinar con la inspección si el nene fue enterrado en el instituto.
La causa, que actualmente cuenta con una quincena de imputados, se destapó a fines del 2016. A partir de la denuncia, cada vez fueron más los alumnos que se animaron a contar los abusos que sufrieron en el centro, que está cerrado desde diciembre de ese año.
Los testimonios apuntaron desde el principio contra el entramado formado principalmente por dos curas: Nicolás Corradi y Horacio Corbacho. Los sacerdotes están acusados de someter a los nenes a innumerables violaciones. Además, está imputada una monja japonesa por elegir a las victimas y encubrir los delitos.

Fuente: Tn




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