Gobierno abrió la puerta a que militares apoyen a la Policía





Pese a que en algunos casos, como las rapiñas y los homicidios, las cifras de delito han empezado a bajar según indica el Ministerio, el gobierno es consciente de que la inseguridad continúa campeando y la población aún no percibe la mejoría.

Es así que para acelerar los resultados, la administración del Frente Amplio empezó a considerar la posibilidad de utilizar a militares en tareas de seguridad interna que hoy realiza la Policía.

Presidencia de la República, a través del coordinador de los servicios de Inteligencia, el general del aire Washington Martínez, junto a las autoridades del ministerio del Interior, trabajan para que las Fuerzas Armadas tomen a su cargo la seguridad en las fronteras –hoy sólo el Ejército está en esas zonas–, participe en operativos contra el narcotráfico y en todo lo que refiere al terrorismo.

Últimamente hubo episodios que preocuparon al oficialismo como ser los enfrentamientos entre bandas de narcos de distintos barrios así como la penetración de comandos de Brasil que incursionaron en territorio uruguayo. Sobre ese último aspecto hubo incluso advertencias puntuales a seccionales departamentales que podían verse desbordadas.

Mario Layera, director Nacional de Policía, dijo este jueves en Metrópolis FM que recurrir al apoyo de militares es “un camino que se está estudiando” y “lo más racional” es que para determinados aspectos de la acción policial, se cuente con la participación de esos efectivos.

También hay niveles de resistencia a nivel político en el Frente Amplio, básicamente por la aprensión que desde buena parte de la izquierda sienten hacia las FFAA.

De todos modos, según supo El Observador, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, apoya la evaluación que se hace en Presidencia para que soldados puedan dar una mano en ciertas tareas como en el control fronterizo o para enfrentar a los narcos.

Respecto a la frontera, uno de los puntos débiles de la seguridad, hace dos años un informe del departamento de Estado de Estados Unidos, advirtió que en Uruguay “los traficantes extranjeros tienen ventajas” al existir una “frontera porosa con Argentina y Brasil”.

También se señalaron debilidades en el puerto de Montevideo por el gran movimiento de contenedores que puede ser usado “como base logística para el tránsito de drogas”.

El año pasado, Bonomi comentó su disposición a que los militares cumplan tareas “puntuales” como la de cuidar las embajadas, lo que a su vez permitiría liberar de esa función a policías y reforzar el patrullaje. Eso no se concretó y continuan siendo policías los que vigilan las sedes diplomáticas.

El coronel Wilfredo Paiva, jefe del departamento de comunicación social del Ejército, dijo este jueves a El Observador que “todo el año” efectivos militares realizan un patrullaje fronterizo en el límite seco con Brasil, y además se encargan de la custodia de los perímetros carcelarios.

La nueva idea es que esos militares estén preparados ante el eventual ingreso de delincuentes.

Layera, afirmó en el programa Pisando Fuerte de Metrópolis FM que ahora se discute profundizar la cooperación entre Defensa e Interior.

“Se estudia a nivel de Presidencia y estamos participando en conversaciones conjuntas para elaborar protocolos que van a ser presentados y nos van a permitir una coordinación donde la fuerza militar pueda apoyar a la fuerza policial en determinados casos.No los vamos a ver (a los militares) en una situación de despliegue total y de control absoluto del territorio”, precisó.
“No nos negamos a utilizar militares, no nos negamos de ninguna manera. El tema pasa por una evaluación del sistema político que es el que dirige esto”, comentó el director Nacional de Policía.

El hecho de pasar a cumplir tareas de seguridad típicas de la Policía implicará realizar cambios en la formación de los militares, además de ajustar la ley. “Uno dice: vamos a poner a los militares en la calle en conjunto con la policía, pero son militares y tienen una capacitación diferente y armas diferentes y todo su concepto es diferente, entonces se van a presentar conflictos”, dijo Layera.

El Ministerio del Interior hizo una fuerte apuesta para bajar el delito fortaleciendo el sistema de patrullaje (PADO), donde la tarea policial se concentra en zonas y horarios según puntos calientes detectados en los barrios, y por otro lado, a la implementación de cámaras de seguridad.

El presidente Tabaré Vázquez prometió en la campaña bajar las rapiñas en un 30% al final de su período.

Fuente: El Observador

Loading...
inseguridaduruguay.com3 más

Comentar la noticia

Deja una respuesta

Su Email no será publicado.


*


20 − 20 =