Hermana del acusado pidió perdón a la familia de Brissa

Williams Pintos, de 35 años, y con dos antecedentes penales -había sido procesado en 2004 y 2012- por atentado violento al pudor, es el único imputado por el crimen de la niña Brissa González, de 12 años.

Pintos, que actualmente cumple con prisión preventiva de 6 meses dispuesta por la justicia a la espera de la audiencia condenatoria, vivía en Marindia en una pieza aparte en la casa de su padre y su hermana menor.


Lea también: Padre de acusado: »Me pongo en el lugar de esa madre yo lo eduque bien y me falló!»


El hombre de 81 años y la joven hablaron con el diario El País sobre la situación que están viviendo, que -según afirman- es un verdadero “infierno”. La familia Pintos tiene custodia policial permanente en la puerta de su casa, a donde se habían mudado hace unos años desde Montevideo, tras el segundo procesamiento de su hijo.

Según el El País, el padre y las hermanas del imputado no reciben asistencia psicológica y están siendo contenidos por una vecina y un pastor de una iglesia.

Ana, la hermana mayor del indagado, que a su vez es madre de un hijo de 18 años, habló con el matutino. “Nadie podía imaginar lo que hacía. Yo soy la mayor, mis padres nos criaron a todos por igual. Nos enseñaron lo que está bien y lo que está mal. Mis padres son muy creyentes y nos educaron con una base cristiana”, aseguró.

“Tengo un gran dolor en el alma. La primera vez que él cayó preso mi madre murió de un infarto porque no podía creer lo que había hecho. No puedo sacarme de la mente a esta niña. Le quiero pedir perdón por todo esto. La familia del asesino no tiene nada que ver. Este dolor lo siento como propio, lo voy a llevar mientras viva”, afirmó la mujer.

Ana definió a su hermano como un hombre “muy inteligente y peligroso”, que “sabe manipular a las personas”. “No sé si es un psicópata. Esto habría que haberlo estudiado mucho más. Yo pedí que no lo sacaran y lo largaron a la calle. Ahora tenemos esta consecuencia: mató a una niña llena de vida”, dijo.

“No creo que tenga rehabilitación. Lo único que pido es que lo dejen encerrado. Pido por favor que no lo suelten, porque es un peligro”, subrayó. “¿Por qué no le ponen una tobillera? Le ponen chip a los perros y no a estas personas que son un peligro”, remarcó la mujer.

Fuente: Subrayado

Facebook Comments

Comentar la noticia

Deja una respuesta