History Channel busca las huellas de Hitler en Uruguay





Nueve estadounidenses, tres argentinos y dos asistentes uruguayos integran el equipo. Foto: Daniel Rojas.

Un equipo estadounidense del History Channel, junto con productores argentinos y asistentes locales, se encuentra desde hace algunos días en Uruguay filmando escenas para la nueva temporada de Hunting Hitler (conocida en español como Persiguiendo a Hitler), una “cacería” que lleva 72 años y que ha tenido revelaciones sorprendentes en esta producción televisiva internacional.

El equipo de realizadores grabó en Rocha y estuvo el viernes en Colonia, dos de los departamentos en los que ocurrieron hechos vinculados al nazismo.

La versión histórica oficial dice que ante el inminente derrumbe del Tercer Reich en la Segunda Guerra Mundial, Adolf Hitler se suicidó en su búnker el 30 de abril de 1945 y su cadáver fue incinerado. Sin embargo, nunca se halló el cuerpo, ni tampoco evidencia fehaciente de que haya muerto en esa fecha. En algún momento se manejó un fragmento de cráneo con un supuesto orificio de bala como perteneciente al führer, pero luego se comprobó que el resto óseo ni siquiera pertenecía a un hombre.

Desde el comienzo surgieron versiones que sostienen que cuando Berlín cayó en manos de las tropas soviéticas, Hitler escapó —primero en avión y luego en submarino— y se dirigió a algún lugar del planeta en el que continuó su vida bajo una identidad falsa. Argentina sería ese lugar, un paraíso que con la anuencia cómplice del peronismo dio cabida a decenas de criminales de guerra nazis. Esta hipótesis es la que se investiga en estos documentales que han sido devorados por espectadores del History Channel y que también pueden ser encontrados en internet.

Las huellas de la Alemania nazi en Uruguay no se agotan en la batalla del Graf Spee o la boda de Joseph Mengele en Nueva Helvecia, Colonia.

Uno de los hechos que llamó la atención del equipo del History Channel fue el amerizaje de emergencia que debió hacer el 31 de octubre de 1945 en la Laguna de Rocha el hidroavión francés Lionel de Marmier, debido a la pérdida de uno de sus seis motores.

Tesoro nazi.
El imponente hidroavión, conocido en su época como el “Titanic del aire”, trasladaba de incógnito, entre una delegación de diplomáticos aliados, a ex funcionarios nazis y lingotes de oro con destino a los lagos del sur de Argentina, según confirmó en 2015 a El País el hijo de uno de los rescatistas, José Aldunate.

El padre de Aldunate administraba una estancia ubicada en las cercanías de la Laguna de Rocha. Luego que acuatizó el aparato, ayudó a llevar a tierra a algunos de los 46 pasajeros que iban a bordo. Uno de ellos era el poeta y diplomático brasileño Vinicius de Moraes, quien entonces tenía 32 años.

También viajaban el ministro adjunto de Uruguay en Washington, Ramón Píriz Coelho, su esposa boliviana Ballón de Píriz, y el hijo de ambos, Ramiro, de 10 años (el único niño a bordo), quien décadas después fue embajador en Egipto.

Dos semanas más tarde, tras cambiar de lugar un motor y quitar otro para equilibrar las alas, el hidroavión voló a Montevideo y luego continuó su ruta hacia Buenos Aires.

Pero antes de reanudar el viaje, el comandante del avión, André Chatel, le entregó al padre de José Aldunate un tubo que contenía un chaleco salvavidas fabricado en Alemania con la mejor tecnología de la época. La pieza tenía un tubo de oxígeno insertado en los pliegues, y una boquilla para aspirar oxígeno. En el acople, ubicado al lado de la llave de salida del oxígeno, se aprecia claramente tallada en el hierro la cruz esvástica.

Bandera oculta.
Según supo El País, el equipo del History Channel llegó a Uruguay con intenciones de filmar en Nueva Helvecia todo lo relacionado con el casamiento de Mengele y otras historias y asuntos relacionados con el ambiente nazi de la ciudad.

Uno de los objetivos es la plaza principal y el monumento El Surco, debajo del cual se dice que habrían enterrado una gran bandera nazi que se izaba durante la Segunda Guerra Mundial en el Centro Helvético (ubicado enfrente, también sobre la plaza) cada vez que Hitler invadía un país. Dice una leyenda muy persistente (aunque imposible de comprobar) que antes de inaugurar el monumento (inmediatamente de terminada la guerra), algunos filonazis enterraron, en algún lugar del terreno con pasto que rodea al monumento, este pabellón en un contenedor hermético, para ser desenterrado en un futuro, cuando el nazismo resurgiera victorioso en un Cuarto Reich.

Uno de los expertos que asesoró en estas búsquedas para el programa de TV fue el periodista uruguayo Héctor Amuedo, quien posee valiosos documentos sobre la época del nazismo y ha investigado todo lo concerniente a la presencia del “ángel de la muerte”, Joseph Mengele, en Sudamérica. Contactado por El País, Amuedo confirmó que participó en Argentina de la grabación de uno de los programas de la serie, aunque se excusó de hacer comentarios o declaraciones por haber firmado un acuerdo de confidencialidad con el History Channel.

Otro de los objetivos del equipo televisivo es la represa de Rincón del Bonete. Les interesa porque fue comenzada a construir por los alemanes (por la empresa Siemens), aunque la terminó, luego de la guerra, la General Electric norteamericana. En esta zona también hay un faro que algunas fuentes aseguran fue instalado por los nazis en 1940. ¿Su propósito sería guiar el arribo de los alemanes a estas tierras? Tal vez el programa Hunting Hitler aporte las pistas que conduzcan a esclarecer esta historia.

Combatiente de Irak y Afganistán al frente.
El sargento de Primera Clase Tim Kennedy es el hombre que se encuentra al frente del equipo del History Channel que llegó a Uruguay a grabar escenas para la nueva temporada de “Hunting Hitler”.

Kennedy es de San Luis Obispo, California, Estados Unidos, y participó de batallas en las guerras de Afganistán y de Irak.

Su nombre real es Timoteo Fred Kennedy y es un hombre joven: nació el 1° de septiembre de 1979. También es un profesional de artes marciales mixtas.

En la serie también participa Bob Baer, un veterano agente de la CIA y exinvestigador de crímenes de guerra.

Nueve estadounidenses, tres productores argentinos y dos asistentes uruguayos, componen el equipo del canal que se encuentra rodando el capítulo uruguayo y que abarca departamentos como Colonia y Rocha.

EL “Lionel de Marmier” y su tripulación.
Después de seis horas de vuelo desde Río, el hidroavión “Lionel de Marmier” sufrió un percance en la Laguna de Rocha. Luego de un fuerte estruendo, un motor cayó al vacío. Una pala de la hélice se introdujo en el fuselaje. El impacto causó la muerte del periodista brasileño Pedro do Amaral Teixeira, del diario O Globo, y amputó las piernas al cineasta francés Georges Emile Ansel, quien falleció en un hospital de Montevideo. Oculto en el aparato, se transportaba oro nazi.

Ecos de la guerra en Nueva Helvecia.
DANIEL ROJAS / COLONIA

Nueve estadounidenses, tres productores argentinos y dos asistentes uruguayos, componen el equipo de History Channel que se encuentra rodando el capítulo uruguayo del documental Persiguiendo a Hitler.




En el archivo regional, ubicado en el casco histórico de Colonia del Sacramento, se grabaron las primeras tomas aprovechando la escasa presencia de público que circulaba sobre las 9 de la mañana. El conductor, Tim Kennedy, con pasado militar, tiene en su mente obtener el documento que prueba que el tristemente célebre médico alemán Joseph Mengele contrajo matrimonio en Nueva Helvecia.

Miguel Delfino, vecino de esa ciudad coloniense, dice que “en esa época había personas que profesaban simpatía por la ideología nazi, la gran mayoría porque ignoraba lo que parte del nazismo estaba haciendo con el holocausto judío y todo lo demás. Yo pertenezco a una cuarta generación de joyeros, profesión que fabricaba la cruz esvástica y el emblema de la Royal Air Force en Colonia Suiza. La gente las exhibía como hoy se puede exhibir un escudo de Peñarol o Nacional. También se planteaban discusiones sobre quién ganaba la guerra”, describe con su calidad de docente, sobre un hecho del cual no se tuvo verdadera dimensión sino hasta pasados los años.

El joyero atesora una pintura original del Graf Spee realizada por la tripulación del buque, que fue obsequiada a un excombatiente.

“Después de la batalla del Río de la Plata, se la entregaron a un alemán que residía en Nueva Helvecia. Esa pintura es todo un documento, está firmada de puño y letra por ellos. Esta persona tenía además una jarra, un regalo que después que se retiraban del ejército se hacía con los nombres de todos los compañeros. Este hombre era cañonero del ejército y por supuesto está imbuido de toda una historia personal”, señaló Delfino.

“Debo decir también que la persona que fue objeto del regalo del cuadro de los marineros y de la jarra no tenía nada que ver con el sentimiento de crueldad de Mengele, todo lo contrario. Él no había participado de la Segunda Guerra Mundial, se había venido antes a Nueva Helvecia. Sí había participado en el ejército alemán imperial anterior a la Segunda Guerra”, anotó el vecino de Nueva Helvecia.

Fuente: El País

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