Justicia accedió a investigar el contrato entre el gobierno y UPM

El ex número tres del MEF, Andrés Masoller, que renunció por las concesiones otorgadas a la empresa, será el primer citado a declarar.

La Justicia de Crimen Organizado decidió el desarchivo de la causa que pide indagar sobre el contrato que el gobierno firmó con la multinacional finlandesa UPM en torno a la posible construcción de una nueva planta de pasta de celulosa en Uruguay.

El fiscal Luis Pacheco y la jueza Beatriz Larrieu terminaron por acceder así a la solicitud presentada por el denunciante, el abogado Gustavo Salle, que considera “abusivo” dicho acuerdo.

El viernes 9 será citado a declarar, en calidad de testigo, Andrés Masoller. El ex director del Área de Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía deberá explicar, según dijo Salle a ECOS, los motivos que lo llevaron a renunciar a su cargo.

Masoller dejó ese puesto a fines de setiembre del año pasado. “La razón fundamental es la discrepancia con el acuerdo que se estaría alcanzando con UPM”, había explicado en una breve conversación con El Observador. La razón fundamental de su decisión se vinculó con las concesiones que se le harían a la empresa para convencerla de que invierta en Uruguay.

Consultado sobre los siguientes pasos de la causa, el denunciante sostuvo que deberían ser convocados a declarar todos los involucrados en la firma del contrato.

En primer lugar el presidente Tabaré Vázquez, que aparece como denunciado en la demanda presentada por Salle. También al secretario de la Presidencia, Miguel Toma, al prosecretario, Juan Andrés Roballo, y al director de Planeamiento y Presupuesto, Álvaro García.

Los tres jerarcas aparecen como los apoderados para negociar con UPM en nombre del Estado, según una resolución firmada el año pasado por Vázquez.

Salle consideró que, desde el punto de vista jurídico, el contrato firmado con UPM es obsceno, con indicios de un hecho criminal.

Por otra parte y junto al ex fiscal Enrique Viana, Salle solicitará que la Justicia Civil impida, a través de medidas cautelares, que el Poder Ejecutivo ejecute cualquiera de las obligaciones que asumió con la empresa.

En particular, la inversión millonaria en infraestructura que tiene planificada a los efectos de lograr que la multinacional instale su segunda planta en el país.

El gobierno alega que las inversiones se realizarán independientemente si la pastera decide instalarse o no, lo que Salle considera una mentira. “Qué sentido tiene hacer a nuevo la línea férrea entre Paso de los Toros y Montevideo si no es para UPM”, se preguntó. “Es ridículo”.

Salle ha insistido varias veces en torno a sus sospechas de una gran “coima” al entender que se trató de una negociación llevada a cabo en la semiclandestinidad. El abogado argumenta que las acciones del gobierno son inconstitucionales, ya que Vázquez no está amparado por ninguna ley a negociar los recursos naturales, financieros y económicos del país.

Fuente: Ecos Uy




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