La Justicia prohibió la difusión de las imágenes del asesinato del sindicalista

La Justicia determinó la prisión preventiva para el camionero que en la noche del martes asesinó de un disparo al dirigente sindical Marcelo Silvera en el departamento de Rivera.

La fiscal Bettina Ramos solicitó el enjuiciamiento del detenido por los delitos de homicidio especialmente agravado y tenencia de armas no autorizada.

La jueza aceptó el pedido de la fiscal y ordenó que el hombre permanezca en prisión preventiva hasta que se realice el juicio.

En declaraciones a la prensa, la fiscal Ramos aclaró que tras las primeras declaraciones descartó que el crimen fuera motivado por un problema sindical. “Nunca manejamos ese factor. Está descartado”, afirmó, señalando que “ni la familia de la víctima, ni los testigos ni el imputado manifestaron nada sindical”.

La motivación sindical había sido manejada tanto por el Sutcra -al que pertenecía la víctima- como el PIT-CNT, que ayer calificó la actitud del asesino de “anti sindical” y “matón”. Según los testimonios tanto del acusado como de la familia de la víctima, fue una discusión por el tránsito lo que desencadenó el enfrentamiento.

Hubo “conductas en el procedimiento judicial que llevaron a pedir esta medida cautelar de prisión preventiva”, acotó. La fiscal, sin embargo, descartó que hubiera omisión de asistencia por parte de la empresa, como denunció el Sutcra. “Se determinó que hubo llamadas al 911, ambulancia y pedido de auxilio a los vecinos. No se justifica ni es imputable el delito de omisión de asistencia”, señaló.

Ahora, el acusado enfrenta una pena de prisión que puede variar entre 15 y 30 años. Según explicó la fiscal Bettina Ramos a Gerardo Hernández, corresponsal del programa Uruguay Verano (Radio Uruguay), se decretó también la prohibición de mostrar las imágenes de las cámaras de la empresa, que muestran el asesinato. La argumentación es que son imágenes muy violentas, y que en un momento de tanta sensibilidad en la sociedad por hechos violentos no aportan al tema.

Este planteamiento fue hecho por la familia del sindicalista, y fue aceptado por la Justicia. De acuerdo a lo afirmado por la abogada de la familia, el pedido fue hecho por una cuestión de sensibilidad y “para evitar represalias”

La defensa del homicida asegura que el hombre “temía por su integridad física, por su vida y tuvo esa respuesta”. “Se encuentra acongojado. Nunca pensó que los resultados finales fueran estos. Además de arrepentido está desesperado, porque se encontró en esa realidad de repente y dice que jamás tiró con la intención de matarlo”, explicó la defensa del transportista.

Fuente: Montevideo Portal




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