Las FARC miran a Uruguay en busca de ayuda para su reinserción social

“Tendrán más y más militancia, pero de otra manera. Ya no será en esas montañas ni en esos ríos caudalosos, pero será siempre al lado de la gente y de ese campesinado colombiano”.

Así saludaba el pasado domingo la vicepresidenta Lucía Topolansky a la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, la nueva denominación de las históricas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Lo hacía en un video difundido este domingo en las redes sociales, en “días históricos” y en el que felicita a los ex guerrilleros por haber decidido recorrer “una nueva etapa”.

En el video también aparece su esposo, el ex presidente José Mujica, que jugó un papel importante en las negociaciones que desembocaron en el desarme de la guerrilla más antigua de América Latina.

Mujica saludó la integración de los ex combatientes al sistema político. “Es parte de esa larga lucha por encontrarnos a nosotros mismos, queridos colombianos”, expresó. “Les deseamos la mejor de las suertes”, dijo.

El mensaje fue difundido por Rodrigo Londoño, “Timochenko”, el propio líder de unas FARC que ahora miran a Uruguay por motivos más prácticos.

Colombia vive hoy un proceso de paz cuyo destino luce promisorio pero aún es incierto. A la lógica participación política, la desmovilización enfrenta a los ex guerrilleros al desafío de su reincorporación económica y social, luego de décadas de clandestinidad.

Es por eso que está en Montevideo una delegación de Ecomun, la cooperativa que los ex combatientes desarrollaron con el objetivo de promover emprendimientos productivos que los ayuden en su reinserción.

El acceso a la vivienda está al tope de las preocupaciones de los antiguos combatientes, a raíz de lo cual pidieron ayuda a la Federación de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam), que los acompaña en su visita.

Lo que quieren, según explicó a ECOS el dirigente y diputado socialista Carlos Cachón, es que el modelo de la federación pueda ser una solución para los más de 13 mil milicianos que acaban de dejar las armas.

Desde el sindicato se ve la ayuda como un “aporte a la consolidación de la paz en el país hermano”, un proceso con el que se expresa una “total solidaridad”.

Cachón dijo estar asombrado con la mentalidad con la que arribaron los ex guerrilleros, alguno de los cuales llevaban más de dos décadas en la clandestinidad.

“Tienen cabeza totalmente enfocada en la paz en y su inclusión”, afirmó. “Ha sido tremendamente interesante escuchar su realidad”.

La ayuda del movimiento sindical uruguayo se articulará con el viaje de algunos dirigentes a Colombia, para apoyar en la articulación de un modelo cooperativo de vivienda para los ex combatientes.

La delegación también tuvo espacio para los contactos a nivel político. Este lunes se reunió con el intendente Daniel Martínez para un saludo protocolar. Este martes hará lo propio con la bancada de Diputados del Frente Amplio.

Fuente: Ecos Uruguay




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