Las selfis clave y lo que se sabe hasta ahora del asalto al hotel Enjoy

Un celular con fotos como las que cualquier turista se puede sacar cuando está de vacaciones, fue la clave para que la Justicia aceptara detener a dos de los tres mexicanos que capturados este miércoles por la noche en Colonia, cuando estaban a punto de viajar a Buenos Aires. Desde allí se tomarían un avión a México para dar por terminado su trabajo, por el que iban a cobrar unos US$ 2.000.

De los tres detenidos, solo uno estaba requerido por lo que la Justicia en un principio se negó a detener a los otros dos, informaron a El Observador fuentes vinculadas al caso. Pero cuando le incautaron las pertenencias al que sí estaba requerido, la situación cambió. En su celular había varias fotos con los otros dos jóvenes mexicanos en Punta del Este. Incluso alguna que otra selfi. Con esas imágenes como prueba, se los detuvo a los tres y fueron conducidos a Maldonado para declarar ante la fiscal Sabrina Flores, quien lleva adelante esta investigación.

Esos tres detenidos se sumaron a los nueve que habían sido capturados a poco de haberse cometido el asalto y forman parte de un grupo de jóvenes de entre 20 y 23 años que fueron contratados por los líderes de la banda Los Mazos para llevar adelante el asalto en la joyería en el hotel Enjoy que según se supo este jueves se llevaron joyas por US$ 3 millones.

Algunos de los delincuentes habían señalado un lugar preciso en el que dejaron sus cosas y hasta ahí fue la Policía. Encontraron varias pertenencias y dos relojes de marca robados. Pero la pregunta sobre el paradero de la líder de la banda y el botín de joyas sigue sin respuesta.

Cuestión de días y horas
Cuando los investigadores tuvieron la certeza de que se trataba de una banda de delincuentes mexicanos, una de las grandes interrogantes comenzó a ser cuándo habían ingresado al país. Los 14 ladrones llegaron por tandas, algunos a fines de enero y otros en febrero. La Policía sabe que quien comandaba el grupo pisó suelo uruguayo en los últimos días de enero. El 25 de enero uno de los mexicanos tuvo una tarea previa al robo: comprar la camioneta que los llevaría hasta el hotel Enjoy y con la que escaparían una vez que el objetivo del viaje a Punta del Este estuviera cumplido. El hombre terminó comprando una camioneta azul del año 1998 que le costó US$ 5 mil. Por otro lado, los ladrones inexpertos -contratados específicamente para ese asalto- se dividieron en dos grupos. Un primer grupo llegó a Uruguay el 3 de febrero y otros ocho el 5, tan solo un día antes del robo. Así como los días de llegada fueron pensados, también lo fue la hora exacta del robo, las 20:23 del martes 6: era el horario en el que podía circular menos gente por el hotel y la joyería ya había cerrado.

Una valija con ropa…y más ropa
Los tres mexicanos detenidos el miércoles por la noche en Colonia llevaban poca cosa consigo. La Policía los encontró con dos mochilas y una valija, en la que sólo había ropa. Dos de ellos tenían en sus bolsillos algo de dinero. Uno llevaba consigo US$ 35 y $ 400 y el otro US$ 50 y $ 1.000, según supo El Observador. En el lugar al que la Policía se dirigió para realizar la búsqueda de pertenencias de la banda, también se encontró poca cosa. Ubicaron prendas de vestir, dos relojes Bulgari de la joyería asaltada y armas de aire comprimido. Entre las prendas había tres gorros, tapabocas que usaron en el asalto y una campera. Los relojes no formaban parte del botín principal, sino que se comprobó que algunos de los ladrones contratados aprovecharon el asalto para quedarse con joyas y relojes para ellos. A uno, por ejemplo, se le encontró una cadena con un diamante entre la ropa cuando fue detenido, el miércoles de madrugada. La pesquisa se realizó a pocos metros del lugar donde fueron capturados cinco de los 14 integrantes. En ese lugar, los delincuentes habían tirado dos armas y habían dejado la camioneta en la que se movilizaban.

Una banda conocida en México
Parte de la investigación también se centra en la pata internacional de esta historia. ¿Quién es la banda “Los Mazos”? ¿Cómo operan? ¿Quién los comanda? Por ahora, la Policía uruguaya sabe que comenzó sus asaltos por lo menos desde 2010 en México, siempre a joyerías, y luego decidió salirse de fronteras. Fue así que dio sus primeros golpes internacionales en Canadá y en Costa Rica. El 31 de octubre, en la ciudad costarricense de Escazú, hubo dos robos con características similares: hombres armados con pistolas y mazos irrumpieron y robaron 122 relojes. De estos, se recuperaron 82, cuyo valor supera los US$ 260 mil. De las 20 personas que se calcula participaron en esos asaltos, cuatro están en prisión desde el 6 de diciembre. Según informó el diario El Universal de México en esa oportunidad, fueron detenidos cuando estaban por subirse a un avión. Cinco meses antes, cometieron un asalto en un centro comercial en Montreal, Canadá. De acuerdo con los diarios locales, varios mexicanos entraron en una joyería, rompieron los exhibidores y se llevaron un botín de US$ 20 mil en perlas. El asalto en Canadá ocurrió el 14 de mayo en el centro comercial The Bay in Fairview, en la localidad de Point-Claire.

Un modus operandi que se repite
La metodología de robo de la banda de Los Mazos es igual sin importar en el país en el que actúen. Algunos de sus integrantes son los responsables de romper las vidrieras a martillazos para entrar a los locales e inmediatamente los demás se colocan en los extremos de las joyerías, detrás de los mostradores, rompen las vitrinas y comienzan a llenar el bolso donde quedará el gran botín. De hecho, el nombre del grupo se debe a ese modus operandi: utilizan mazos para romper las vitrinas. La previa de los robos también tiene una modalidad que se repite. Hay una cabecilla que está en México y otros que viajan y pasan a ser los jefes para cada asalto. En general, necesitan entre 15 y 20 personas para llevar adelante los robos. En el caso de Uruguay, se contabilizaron 14, de las cuales 12 fueron capturadas. Esas 15 o 20 personas que participan de los atracos no son integrantes fijos de la banda. En cada operativo reclutan a jóvenes muchas veces inexpertos y les ofrecen una paga bastante baja para viajar a un lugar determinado y robar la joyería que le indiquen. El monto aproximado que les habían ofrecido a los que viajaron a Punta del Este era de unos US$ 2.000, aunque algunos manifestaron ante la Justicia que les prometieron unos US$ 26.000 al regresar a México.

Fuente: El Observador




RSS Noticias de última hora

Comentar la noticia

Deja una respuesta

Su Email no será publicado.


*