Piden liberar a los tres internos más peligrosos





Pocitos: el 5 de agosto de 2013, una violenta rapiña al Correo sacudió al barrio. Foto: El País

Los tres delincuentes más peligrosos del sistema penal juvenil, los homicidas y rapiñeros de El Correo de Pocitos y el “Ricky” saldrán a la calle si prosperan los pedidos de libertad de sus abogados.

Los internos Joel Almada y Gastón García Mesa —hoy mayores de edad— protagonizaron un sangriento asalto el lunes de 5 de agosto de 2013 al local de El Correo ubicado en Benito Blanco y Martí, en plena hora pico. En el atraco murieron un delincuente adulto conocido como “el Porteño” y el agente Carlos Rodríguez. En la balacera, el policía Carlos Dollenart recibió nueve tiros y el agente Walter Fernández uno en la ingle.

Fuentes judiciales dijeron a El País que el abogado de oficio, que defiende a Almada y a García Mesa, pidió el cese de las medidas de internación cuando les faltan unos 11 meses para cumplir sus penas.

Pericias forenses pedidas por la Justicia de Adolescentes señalan que Almada carece de toda empatía hacia otro ser humano, no tolera las frustraciones y no asume responsabilidades sobre sus actos, comentaron las fuentes.

En cambio, estudios técnicos del Inisa-organismo descentralizado que gestiona los hogares de la Colonia Berro y Montevideo— presentados ante la Justicia le dan la razón al abogado defensor y expresan que el joven está rehabilitado.

El caso de García Mesa es complejo. Como adulto participó en un motín en un hogar. Se le inició una causa judicial en el Juzgado de Toledo (Canelones) por daños, amenazas y atentado. Resultó procesado.

García Mesa intentó fugarse en varias oportunidades de centros de la Colonia Berro hasta que lo consiguió. El 21 de agosto pasado, el joven se presentó con sus padres en el Juzgado de Adolescentes de 1° Turno, cuyo titular es la jueza Cristina Goitiño. Al día siguiente, su abogado defensor pidió para él el cese de medidas.

Se fijó una audiencia. La fiscal de Adolescentes, Nancy Hagopian solicitó a Goitiño que no liberara a García Mesa.

Joel Almada increpó a la fiscal Hagopian.

Almada: Usted me odia. Siempre niega los pedidos de libertad que hace mi abogado defensor.

Hagopian: Yo no lo odio.

Almada: ¿Entonces por qué no me da la libertad?

Hagopian: Porque considero que los homicidas tienen que cumplir con la totalidad de las medidas socioeducativas impuestas (cinco años de internación en un hogar).

El abogado defensor de Almada intervino y le señaló que la fiscal mantenía esa posición en todos los casos.

En su resolución, la jueza Goitiño señaló que García Mesa no cumplió en debida forma con las medidas socioeducativas dispuestas y que, por ende, no hay señal que el joven se haya rehabilitado.

El pedido de libertad de Almada y de García Mesa pasó ayer al Tribunal de Apelaciones de 2° Turno, el que considerará si tienen razón la jueza Goitiño y la fiscal o el abogado defensor de ambos jóvenes.

Salidas.

Ricardo Astasiano, alias “el Ricky”, tiene 21 años. Desde hace ocho años se encuentra internado en hogares del Inisa por un homicidio y seis rapiñas. Hoy el “Ricky” se aloja en el centro MD1 para mayores de 18 años de la Colonia Berro, al igual que Almada y García Mesa.

Fuentes judiciales dijeron a El País que el abogado defensor de Astasiano pidió su semilibertad a la jueza de Adolescentes de 4° Turno, Patricia Borges por considerar que estaba en condiciones de reinsertarse en forma progresiva en la sociedad. En caso de que la magistrada le otorgue la autorización, Astasiano deambulará fuera del sistema penal juvenil unas 12 horas y por la noche pernoctará en un hogar.

Hoy el Inisa aplica un programa de semilibertad muy técnico y que sigue de cerca a los internos. Fue diseñado para el apoyo de menores que cometen sus primeros delitos, pero no para Astasiano, un interno mayor de edad.




En noviembre de 2016, la jueza Borges concedió al “Ricky” salidas laborales. El 18 de mayo de este año, Astasiano no regresó al hogar Paso a Paso. Fue recapturado el 1° de junio pasado.

La Policía cree que participó en un robo de joyas en Colonia.

“El menor me quiso rematar en el piso”.

Dos semanas después del atraco al local de El Correo de Pocitos, el agente Carlos Dollenart dijo a El País que uno de los menores lo quiso “rematar” cuando estaba en el piso malherido de siete disparos. En un momento del tiroteo, Dollenart percibió que estaba muy cerca de los rapiñeros y que sus compañeros se habían retirado a la puerta del local a buscar refugio. “Me quedé acurrucado detrás del escritorio. Los menores vinieron caminando para irse. El oficial, que había estado conmigo en el móvil, les tiró. Ellos no podían salir del local. Uno de los menores se acercó a mí. Vio que estaba vivo y me disparó dos tiros. Me tiró a partir al medio. Después me sacó la pistola”, dijo Dollenart. Los rapiñeros lograron salir del comercio. Después entró un policía de Investigaciones y sacó al agente malherido.

Hoy Dollenart trabaja en una oficina del Ministerio del Interior. Ya no patrulla las calles.

Fuente: El País

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