Policlínicas sitiadas por bandas de delincuentes

Más de diez pacientes que se atendían en la policlínica de Salud Pública en el barrio Cadorna —al oeste de Montevideo— y tres médicos, no tuvieron otra opción que tirarse al suelo. “Cuerpo a tierra”, se gritaron entre ellos. Afuera del centro de salud, una decena de policías abrían fuego contra un hombre sospechoso de ser cómplice de Anthony Martín Rodríguez Silvera, conocido como “Pato Feo”, un recluso que escapó de la cárcel al ser derivado al Instituto Nacional de Ortopedia y Traumatología (INOT) que lideró por lo menos siete asaltos a bancos y redes de cobranza en los que recaudó unos siete millones de pesos.

La situación que había ocurrido en septiembre se reiteró este 5 de diciembre cuando dos bandas de delincuentes intercambiaron disparos. Según informaron a El País, próximo al lugar en el que ocurrieron los hechos opera un negocio clandestino de riña de gallos.

En la policlínica que funciona de lunes a viernes de 8:00 a 12:00 horas, se asisten unas 60 personas por semana que son atendidas por dos médicos de Medicina Familiar y Comunitaria, un pediatra y una enfermera. Los trabajadores denuncian la situación que viven todos los días a plena luz del día y que muchas veces requiere que los pacientes “queden encerrados” durante varios minutos cuando suceden los episodios protagonizados por delincuentes y la Policía.

La delegada del núcleo de base del Cerro del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Lilián Dorsi, dijo a El País que cuando suceden este tipo de incidentes el Ministerio del Interior nunca avisa al personal médico de la policlínica que va a desarrollar un operativo en la zona.

El presidente del SMU, Gustavo Grecco, quien recorrió la zona esta semana, dijo que ya se solicitó una reunión con el Ministerio del Interior para buscar una solución al problema que enfrentan los pacientes y el personal de salud. Grecco indicó que la situación ocurre en casi todos los 180 prestadores de salud que integran la red de asistencia en la periferia de Montevideo. “Todo eso genera que los médicos tengan miedo”, consideró el presidente del SMU quien agregó que “se requiere de celeridad y de concreción de decisiones”. El médico explicó que a seis cuadras de la policlínica hay otro centro más grande ubicado en Tres Ombúes y que “lo lógico sería redistribuir recursos, pero esa decisión que ya está aprobada, se concretará recién en 2018, por eso el problema es de la toma de decisiones”, indicó.

Los funcionarios médicos reclaman un servicio de seguridad en la puerta de la policlínica que preserve la seguridad de los pacientes en la sala de espera. El sindicato consideró que “el patrullaje que solicitamos se vio durante unas horas el 7 y 8 de diciembre, y luego no hemos constatado presencia policial en la zona; seguimos sin medidas de seguridad trabajando en las mismas condiciones”.

Casavalle.
Los médicos denunciaron que la misma situación se vivió en la policlínica de la Intendencia de Montevideo en la zona de Casavalle en las calles Leandro Gómez y Martirené.

El pasado 20 de diciembre varios pacientes debieron encerrarse luego de que el Ministerio del Interior dispusiese un operativo con unos 600 policías que ocuparon y bloquearon el barrio. Tenían 68 órdenes de allanamiento y buscaban a decenas de personas con pedido de captura por delitos como homicidio y tráfico de drogas.

Reclaman cierre de centro de salud en barrio Nuevo París.
En una carta dirigida a la dirección del centro de salud del Cerro, los funcionarios de la policlínica de 19 de Abril reclamaron “el cierre transitorio de la policlínica antes de febrero de 2018, así como la reubicación de los equipos en el territorio en policlínicas aledañas a los efectos de no impactar en la asistencia de los usuarios”. En este sentido, solicitan “la elaboración de una propuesta definitiva que tome en consideración todos los aspectos denunciados”. Reclaman porque hay “dimensiones insuficientes de cantidad de espacio y calidad de la construcción” y por más personal para enfermería y mejor iluminación. Denuncian además instalaciones eléctricas de alto riesgo o techos sin terminar.

“Las graves condiciones de trabajo que sufrimos los integrantes del equipo de salud de la policlínica 19 de Abril impactan directamente en la salud mental de cada uno de nosotros generando malestar e incomodidad al momento de realizar nuestro trabajo y repercutiendo directamente en la calidad de atención de los usuarios de dicho servicio”, indican los trabajadores en la misiva.

Agregan que “la instalación eléctrica es extremadamente precaria, irregular y los cables no están protegidos generando riesgos para el personal y los usuarios”. La situación fue alertada en reiteradas oportunidades a la dirección entendiendo que resultan importantes factores de riesgo.

Fuente: El País




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