Descripción

Al otro día de que Núbel Cisneros pronosticara para el próximo lunes 21 de agosto la alta probabilidad de que se genere un ciclón extratropical en la zona este del país, con afectación de todo el territorio nacional, su colega Guillermo Ramis dijo en la mañana de ayer, en Radio Sarandí, que “hay que ser meteorólogo profesional, no un tirabombas. Para eso me hago terrorista”.




Según Ramis, “no puede ser que un día se muestre una situación espantosa y a las dos corridas posteriores ya cambie; hay que tener criterio”.

En la noche de ayer, en el noticiero de Monte Carlo, Cisneros mantuvo su anuncio, que anticipa rachas de viento en el entorno de los 80 a 100 kilómetros por hora, y superiores en la zona costera del este, de 140 kilómetros por hora.

En tanto, Ramis dijo a radio Sarandí que “una situación de esta naturaleza, donde puede haber riesgo de vida, aún si viene con siete días de antelación, no se puede tirar así nomás”. Para este meteorólogo no hay que jugar “con la credibilidad de la gente porque después la asustan, la alarman. Todos los días se tira un bolazo nuevo”.

El meteorólogo criticó también a su colega Luis Zunino por haber previsto otro ciclón para el pasado 18 de julio, algo que no ocurrió.

Túnel del tiempo.
A mediados de septiembre de 2013, Guillermo Ramis anunció que el tiempo, en medio de los días con lluvias que se estaban dando, sería “un calco” de lo ocurrido en el nefasto temporal de agosto de 2005.

El meteorólogo previó vientos de 200 kilómetros por hora en la zona costera, sobre todo en Punta del Este.

Después de que nada de eso aconteció, el entonces prosecretario de la Presidencia de la República, Diego Cánepa, también al frente del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), criticó a los meteorólogos privados, como Guillermo Ramis, porque “esa comparación es irresponsable”.

Ramis no se rectificó de su pronóstico, al contrario.

“Pasó lo que pronostiqué”, declaró a El Observador en aquel septiembre de 2013.

La génesis del ciclón extratropical fue la misma que la del ocurrido en 2005, solo que esta vez se movió hacia el sur más rápidamente y terminó en el mar, explicó Ramis (en una justificación igual a la que dio Zunino, a quien él ahora critica, cuando no llegó a tierra el ciclón del 18 de julio).

Núbel Cisneros había comentado antes de aquel fenómeno de 2013 que la denominación de ciclón extratropical es un nombre “muy alarmista” y que en aquellos días no iba a dar “para tanto”.

Las matemáticas cantan el tiempo.
Los técnicos en Meteorología utilizan distintos modelos matemáticos, algunos son globales y otros regionales, y a veces se confrontan entre sí. No se está ante una ciencia exacta y la probabilidad de los fenómenos anunciados no siempre llega a un 100%. La pericia de cada meteorólogo también es parte del “juego”.

Fuente: El País

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