Siete marchas en un mes por inseguridad en el interior del país





"Más seguridad" y un "Código Penal más justo", "Buscamos respuestas", "La gente ya no está tranquila como antes", "Las leyes no pesan a nuestro favor" y "¡Basta! Nadie menos".

Desde Salto a Canelones, pasando por Rocha, Paysandú Maldonado y San José, esas proclamas se hicieron sentir en las últimas semanas a través de carteles, megáfonos en plazas céntricas ante sedes judiciales, y transmitidas en misivas a jerarcas policiales y del gobierno, luego de marchas de varias cuadras.

Los disparadores de las iniciativas ciudadanas variaron de un sitio a otro –una ola de asaltos en un departamento, un homicidio que tarda en esclarecerse o una familia que se destruye luego de un cruel asesinato, en otro– pero en todos los casos se coincide en poner el foco en dos puntos concretos: lo que entienden que se trata de un aumento de la delincuencia y un sistema penal que se lo cree indulgente con los autores de los crímenes.

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El mes que está terminando –y en particular su última semana– estuvo marcado a fuego por los dos asesinatos y violaciones a las niñas Valentina Walter (9) de Rivera, y Brissa González (12) del barrio montevideano de Villa Española, cuyos homicidas ya están en prisión a la espera de su juicio.

Pero también será recordado porque desde el miércoles 1º rige un nuevo Código del Proceso Penal que algunos ciudadanos miran con desconfianza, porque interpretan que las figuras del juicio abreviado y la suspensión condicional del proceso –dos mecanismos por los cuales la Fiscalía pacta con los delincuentes penas más cortas o medidas alternativas a la prisión para que los casos se resuelvan con mayor rapidez que antes–son condescendientes con los maleantes.

Salto y Rocha

El viernes 24, unos 300 vecinos de la ciudad de Rocha se congregaron en la Plaza Congreso y caminaron hacia la Jefatura de Policía del departamento para entregarle al jefe Claudio Pereyra un texto en el que se le exigía, según dijo el jerarca a El Observador, mayor patrullaje y presencia policial en las calles. “En todo eso estamos trabajando”, aseguró. La manifestación tuvo lugar a poco más de una semana que una comerciante fuera herida de bala en el transcurro de una rapiña hacia su local.

Este domingo el reclamo colectivo por mayor seguridad se trasladó a Salto. Sobre las seis de la tarde, los vecinos se juntaron en la Plaza Artigas y marcharon hacia la Plaza Treinta y Tres por la calle Uruguay. “Queremos que cambien el Código del Proceso Penal, de modo que se nos proteja a nosotros y no a los delincuentes. Las penas para los ladrones están siendo muy leves”, expresó una de las coordinadoras de la marcha, Ana Silveira. Según había dicho a El Observador el presidente del Centro Comercial e Industrial de Salto días atrás, más de 20 comercios fueron asaltados en las últimas semanas.

Canelones y Maldonado

El 7 de noviembre, luego de una serie de copamientos de comercios y la percepción de que “ya no es seguro ni el norte del departamento”, según afirmó a El Observador el edil nacionalista Joselo Hernández, hubo una caminata que tuvo como destino final, nuevamente, la Jefatura de Policía de Canelones. Allí fueron recibidos por las autoridades. “No nos sentimos protegidos por la Policía”, dijo a uno de los manifestantes, quien aseguró que reclamaron que se instalaran “las mismas cámaras de seguridad que hay en Montevideo”.

El 23 de octubre, luego del asesinato en un intento de rapiña Wilson Miraballes, propietario de una verdulería, tuvo lugar una manifestación en la que se entregó una nota dirigida al jefe de la Policía de Maldonado, Erode Ruiz. En esa ocasión, el presidente de la Unión de Comerciantes del departamento, Daniel Pígola, expresó: “Queremos mayor tranquilidad para la gente trabajadora. En el último mes hubo muchas más rapiñas”.

Violencia de género

Este viernes y sábado, en Paysandú y San José, respectivamente, los vecinos se juntaron para repudiar los asesinatos de Brissa y Velantina. En la oportunidad, también aprovecharon para expresar su malestar con la Justicia. “Dicen que en el reino del revés, las familias tienen miedo y los delincuentes un juez”, rezaba un cartel en San José. En tanto en Paysandú, una centena de vecinos se concentró frente a una escuela pública para rechazar los “acosos a menores cada vez más frecuentes”, según el testimonio de uno de los participantes.

Para el 1º de diciembre, se espera una convocatoria de similar características en la ciudad de Durazno.

Fuente: El Observador 

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