Supermercados anticipan suba de precios por nuevas exigencias

"No se educa a la gente poniendo impuestos, sostuvo Menéndez". Foto: F. Ponzetto

La Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU) advirtió que de aprobarse dos proyectos de ley sobre gestión de residuos y etiquetado de alimentos, muchísimos productos subirán de precio.

Con respecto a la primera iniciativa, que la Dinama puso a consideración de la opinión pública aunque todavía no envió al Parlamento, la ASU opinó que es “un mamarracho”.

“No puede ser que una bolsa de plástico tenga Imesi; que una bandeja y hasta el papel film tengan impuestos. No tiene sentido, el impuesto encarece el producto. Acá hay un afán recaudador, no se educa poniendo impuestos”, declaró a El País el gerente general de la gremial, Daniel Menéndez.

Sobre el proyecto de rotulado, por el cual se pretende colocar autoadhesivos negros a los alimentos que en su proceso de elaboración (o en el de alguno de sus ingredientes) tengan un agregado de sodio, azúcares o grasas, Menéndez dijo que es “verdaderamente preocupante”.

“El empresario va a calcular lo que le salen 3 o 4 personas etiquetando y lo va a pasar al precio. Y aumento de precio, es aumento de inflación, aparte de que estamos hablando de alimentos”, sentenció. Según Menéndez, esta exigencia comprendería al 70% de los productos de un supermercado.

Por último, los supermercadistas pretenden que la ley con la que se intenta disminuir el uso de bolsas de nylon abarque a todos los comercios por igual y sea fiscalizada.

Gestión de residuos.
Uno de los objetivos centrales del Proyecto Ley de Gestión Integral de Residuos es posicionar los desechos como recurso, reconociendo sus posibilidades de generar valor y empleo, y disminuyendo la disposición final en el vertedero. Pero este capítulo tiene un aspecto polémico: obliga a los comerciantes a recibir de los clientes las bandejas y embalajes sucios, luego que estos fueron usados.

“Es demencial”, opinó el gerente general de la Asociación de Supermercados del Uruguay.

“Los comercios tienen que tener un lugar para que la gente devuelva los envases y hasta el papel film. No se puede regular todo. Nadie nos ha convocado para poder opinar sobre el tema, aunque si no lo hace la Dinama, quizás podamos ir al Parlamento”, dijo Menéndez.

“Hacer que los comercios —puede ser un supermercado, una fábrica de pastas o una rotisería— acepten de nuevo los residuos es meterle más costos a todo. ¿Qué hay que hacer, hay que ir con la vianda en la mano y que la llenen con un cucharón como pasaba hace 40 años? Porque si te dan una bandeja, va a tener Imesi y a su vez después hay que aceptarla sucia, el comercio tiene la obligación de agarrarla. Acá no compartimos nada. Es un tema recaudatorio, porque no se educa poniendo impuestos. Esto es un mamarracho”, sentenció Menéndez.

Etiquetado de alimentos.
Con respecto al rotulado de alimentos (se les colocarían hasta cuatro autoadhesivos octogonales de color negro como “advertencias”), los supermercadistas señalan que “comparten el fin, pero no el medio”.

“Tener en un supermercado, un comercio, un local, el 70 % de los productos etiquetados con los octógonos negros, al fin y al cabo pierde el efecto. Ves todo negro y agarrás cualquier cosa, porque da lo mismo, todo lo que comés está mal”, sostuvo Menéndez.

“Consideramos que no es la forma de educar decir que comer tal cosa es la muerte. No es por el lado del miedo, sino de la educación. Hay que dar más conocimiento, no esto. Esto es una experiencia que se copió de Chile y que no se copió bien. Y además, en Chile no anda bien, no se llegó al efecto que se estaba buscando”, agregó.

“La ley para todos por igual”
La Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU) está de acuerdo con los objetivos de la ley para disminuir la utilización de bolsas de nylon, aunque pretende que cuando ésta se reglamente (posiblemente el año próximo), se fije un precio mínimo por bolsa y que sea cobrado por todos los comercios. “Porque después el supermercado, que es fácil de controlar, cobra la bolsa y no lo hace un local más chico o una estación de servicio”, advirtió Menéndez.

“También debe haber un micronaje mínimo para que no haya bolsas volando por el aire porque no pesan nada. Y sanciones para quien no cobre la bolsa, así como alguien que controle que esto se haga”, agregó el gerente general de la ASU.

Menéndez sostuvo que “la única bolsa reutilizable hoy día es la de los supermercados, porque es la que la gente usa para tirar la basura. La que te dan en la feria, en un almacén chico, o una farmacia, no sirve para cargar basura”. También recordó que “muchos supermercados ya están haciendo bolsas biodegradables, que es lo que pide la ley”.

Fuente: El País

 




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