Una jugada perfecta: el Cosita se llevó las marcas y el Pato Feo se fugó





La fuga de Anthony Martín Rodríguez Silvera, alias “el pato feo”, del Penal de Libertad comenzó a gestarse mucho antes de las 18:30 horas del domingo 3 de setiembre, cuando fue “rescatado” a los tiros por tres delincuentes en momentos en que llegaba al Instituto Nacional de Ortopedia y Traumatología (INOT), a donde había sido trasladado para recibir tratamiento médico por un dedo quebrado. La herida se la había infligido él mismo, con el objetivo de ser trasladado a ese centro de salud porque, según declaró uno de los dos colaboradores que ya fueron procesados por la Justicia, en ese lugar y en ese momento “contaban con una custodia propicia para la fuga”.

Porque mientras se definía el traslado de Rodríguez, las autoridades del Penal de Libertad y parte de la guardia estaba abocada a tratar un tema más urgente. Diego de León (alias El Cosita), un conocido delincuente que tiene en su haber varios homicidios, había matado a otro recluso aludiendo defensa propia.

Según declaró ante la Policía, en momentos en que repartía la comida en las celdas, un preso intentó herirlo con un corte carcelario. El Cosita logró esquivar el ataque, y el arma se le cayó de las manos. El homicida dijo que logró agarrar en arma en el aire y, en segundos, le devolvió el ataque a su agresor, lo que le causó la muerte.

Para la policía el relato no cierra. Si bien El Cosita es conocido por su violencia –fue procesado por ser coautor de la violación y asesinato de dos mujeres, y en 2005 mató a su compañero de celda y comió parte de su corazón-, para las autoridades no parece posible que el preso muerto haya querido agredirlo, ni resulta verosímil la forma en la que El Cosita logró hacerse del corte carcelario.

Por eso, una fuente del Ministerio del Interior dijo que una de las hipótesis que manejan los investigadores es que el homicidio fue una distracción para que el traslado de Rodríguez se hiciera con medidas de seguridad mínimas.

Además, la Justicia investiga al médico que habilitó dicho traslado, ya que según dijeron fuentes del Ministerio del Interior, él había insistido en la necesidad de enviar a Rodríguez al INOT, pese a que las autoridades del centro de reclusión entendían que tal apuro no existía, porque la lesión era leve y porque el contexto no era el mejor.

“Correspondía una custodia más fuerte y no se cumplió. Se hizo el traslado por una fractura en el dedo y eso no era imprescindible en ese momento. Estamos investigando por qué y cómo se hizo. Se tenía que haber hecho de otra forma”, había dicho el ministro del Interior, Eduardo Bonomi apenas un día después de la fuga.
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Rodríguez utilizó un celular que tenía escondido en su celda para coordinar la logística de su rescate. Al saber que sería trasladado avisó a sus secuaces para que lo esperaran en el centro de salud.
Según se extrae del auto del procesamiento de uno de los tres cómplices de Rodríguez, mientras la guardia descendía de la ambulancia que trasladaba al ahora fugado, los tres delincuentes salieron de un vehículo ubicado justo en la puerta del INOT. En segundos comenzaron a disparar sus armas largas y cortas con el fin de intimidar a los funcionarios y así llevarse a Rodríguez.

Los cuatro hombres huyeron hasta refugiarse en una casa, cuya ubicación se desconoce, y se separaron. Hasta el momento, ya fueron procesados dos de los integrantes de la banda. El tercero ya fue identificado y Rodríguez continúa prófugo.

Fuente: El Observador

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