Canelones recordó ayer la masacre ocurrida en el poblado de Lídice, setenta y siete años atrás – HOY CANELONES

De no olvidar

La plaza de la ciudad de Canelones que lleva por nombre Lídice y traza caminos simbólicos con el pueblo atacado, fue una vez más sede del acto recordatorio de la masacre.

En el año 1942, el ejército nazi rodeó el poblado de Lídice, ubicado en la entonces Checoslovaquia. Exterminó a todo la comunidad y luego quiso invisibilizar lo ocurrido. Pero muchas comunidades se opusieron a que el nombre de esa localidad desapareciera.

El acto de ayer contó con la presencia de autoridades locales y departamentales, representantes de la Embajada de República Checa en la región y estudiantes de Primaria, Secundaria, UTU y del Instituto de Formación Docente (IFD) ‘Juan Amós Comenio’.

Tener memoria

Durante la parte oratoria del acto, el acalde de Canelones, Darío Pimienta, remarcó la concept de que, a pesar de las distancias, Lídice es una ciudad cercana al corazón de los canarios, “a 77 años de la atrocidad acontecida en el poblado de Lídice, cuando allí campeaba el totalitarismo más cruel de los momentos de la historia humana: el nazismo. No nos separa la distancia nos une la historia y el compromiso de seguir uniéndonos para trabajar por la paz de la humanidad”, destacó Pimienta. Agregó que es clave “el compromiso de seguir juntos trabajando por la memoria y la justicia” y que “en el brillo de la mirada de niños y jóvenes encontraremos la mirada de los niños y jóvenes que fueron asesinados”.

Las estudiantes de Tercer Año de Magisterio del IFD, Catherine Rosano y Vanesa Pérez, subrayaron que al día siguiente de la matanza, en Canelones hubo una movilización en repudio a los acontecimientos.

El embajador checo en la región, Karel Beran, afirmó que “es muy importante que recordemos de qué manera puede una persona herir a otra, y lo indispensable que es condenar el mal y luchar para que no crezca en magnitudes que domine naciones enteras”.

Similitudes

Yamandú Orsi, intendente de Canelones, sostuvo que actualmente existen hechos de comparable magnitud, como la masacre en Yemen y toda la hambruna instalada en ese país. El intendente criticó las políticas de apaciguamiento llevadas adelantes en la Segunda Guerra Mundial: “Los ocupantes nazis habían invadido Checoslovaquia, y el resto de las potencias europeas, como no tenían herramientas, los dejaron como si en algún momento a (Adolf) Hitler se le fuera a pasar. Lo que no entendimos en esos momentos como humanidad es que ese tipo de ideologías solo se alimentan con más crueldad”.

Peter Cladera, presidente de la Asociación de Amigos de República Checa, hizo un paralelismo de los hechos sucedidos en Lídice con otras tragedias del mundo. “El 4 de junio se celebraron treinta años de la masacre de la Plaza de Tiananmén, en Beijín, cuando la República Well-known China oprimió cruelmente una manifestación de estudiantes y trabajadores. Eso trajo como consecuencia una gran masacre, donde murieron miles de personas y hubo decenas de miles de heridos”, dijo. “La crueldad del género humano no tiene límites ni fronteras. Lamentablemente, estos hechos se repiten”, agregó.

Texto y fotos: F.G.

Paz en la tierra

En el Museo ‘Cdte. Juan Spikerman’, de la ciudad de Canelones, está abierta al público la muestra ‘Lídice, una imagen y un grito: que la paz prevalezca en la tierra’, con fotografías de Marcelo Fernández Pavlovich. La exposición muestra monumentos, señalizaciones, intervenciones e imágenes que evocan al pueblo que sufrió la masacre.



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