Crimen en Villa Gesell: declaran los acusados y hay dos que están «más complicados»

Los 11 detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa (18) pasan las horas de este domingo en la Comisaría 1° de Villa Gesell, pero serán trasladados a la fiscalía para que les tomen declaración indagatoria. Hay dos que están señalados como coautores del homicidio agravado y el resto como partícipes necesarios.

Cuando la policía golpeó puerta por puerta para dar con los responsables del brutal ataque a Fernando el grupo de rugbiers, de entre 18 y 21 años, dormía.

La ropa manchada con sangre de su víctima había sido apilada en un rincón de la casa y la policía la secuestró. 

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Dos de ellos tenían las zapatillas con sangre tras la golpiza deadly. También quedaron filmados pateando en la cabeza al joven estudiante de derecho, sin camisa. Para la justicia esos son los «más complicados» y, al momento, fueron señalados como los coautores del crimen.

Es que, según el resultado de la autopsia, Fernando murió por la lesión en la cabeza. Si bien fueron más los que lo golpearon -para el fiscal- aquellos que le dieron el golpe mortal serían «coautores», el resto «partícipes necesarios». Ahora el juez aceptó el pedido del fiscal y están todos formalmente detenidos y acusados de homicidio agravado. 

«El boliche estaba lleno de gente. La víctima estaba con seis amigos y pasaron en fila, aparentemente, por donde estaba este grupo de rugbiers. De alguna manera les molestó que pasaron por ahí», detalló el fiscal Walter Mércuri en diálogo con Clarín.

Los rugbiers detenidos

Los rugbiers detenidos

Ante esa situación, uno de los rugbiers decidió «pegar una cachetada» al amigo de Fernando que le respondió con un empujón. Esa discusión les valió a todos que los echaran del boliche Le Brique. De ahí la víctima lethal salió sin camisa porque se la rompieron en esa pelea.

Tan atrás había quedado el altercado para Fernando y sus amigos que se cruzaron a comprar un helado para dar por terminada la noche.  «Su único rol dentro del boliche fue el de separar para terminar con la pelea. Después dieron por finalizado el asunto», aclaró Mercuri.

Según relataron los amigos de la víctima mientras estaban en la vereda los rugbiers volvieron y «eran tantos que no se los podía frenar». «Les pedíamos que paren pero se ensañaron con Fernando», declararon los amigos de la víctima. «No había intención de pelear. El grupo de amigos del joven period de una contextura física mucho menor que la de los imputados», anticiparon fuentes del caso.

Al joven le golpearon la cabeza antes de caer al suelo y una vez inconciente volvieron a patearlo. 

Para los investigadores esos dos son los más complicados mientras que el resto tuvieron distintos roles en el homicidio, sin embargo con la acusación vigente todos podrían recibir la pena de prisión perpetua por la gravedad del delito. 

Luego de sus declaraciones indagatorias, la clave para los investigadores será determinar el grado de participación de cada uno. Quiénes dieron el golpe fatal y quienes de la golpiza. 

También serán clave las pruebas que pueda aportar Pablo Ventura (21), que fue el último detenido y, según el testimonio de su abogado, Jorge Santoro, no estuvo en Villa Gesell al momento del crimen.

Según su versión, Ventura fue a cenar con sus padres y quedó filmado en el restaurante. Luego él habría salido pero -dicen- que nunca dejó Zárate.

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El fiscal Mecuri, en diálogo con Clarín, anticipó que la familia de Ventura aportó el teléfono del acusado y que «se están corroborando las antenas que lo tomaron» para saber si estuvo o no en la ciudad balnearia. «Si se logra probar que no estuvo aquí será liberado. No es nuestra intención detener inocentes pero si hay testimonios que lo sitúan en el lugar y hay peligro de fuga, tenemos elementos para traerlo a declarar«, aclaró. 

Llegaron a él según el testimonio de algunos testigos que declararon que estuvo en el momento de los hechos y que había escapado con su padre en un vehicle. En ese vehicle llegó a su casa de Zárate y lo estaba esperando la Policía para detenerlo.

El resto de los imputados se sacó fotos dentro del boliche y en la previa. Esto prueba que estuvieron todos juntos la noche del crimen. «En el boliche estuvieron todos, eso está acreditado por las fotos. Ahora queda saber qué hizo cada uno mientras atacaban a Fernando», adelantaron los investigadores.

Fernando Baez Sosa tenía 18 años y estudiaba derecho en la Universidad de Buenos Aires. Este fin de semana había viajado a la Costa a ver a sus amigos y a su novia, que veraneaba en Pinamar con sus padres.

El sábado fue a bailar con un grupo de seis amigos y murió a las 6 de la mañana después de resultar gravemente herido tras una pelea. Los detenidos tienen entre 18 y 20 años, pertenecen al equipo de Rugby del Arsenal Zárate Club. Se encontraban hospedados en una casa ubicada en 203 y cortada, a menos de 200 metros del lugar del hecho.

GS

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