El asesino del lodge alojamiento fue acusado por el crimen de otra mujer – 16/04/2019

La autopsia determinó que Natalia Belén Sotelo (22) recibió 33 puntazos con un destornillador en el cuello. Cinco de esas lesiones fueron en la yugular, la laringe y la traquea. Murió desangrada en la vereda de la casa de su agresor en Quilmes, quien alegó un robo y no sufrió ni un rasguño. La Justicia le creyó. Fue en noviembre de 2010. La causa se tramitó por entonces como un homicidio en legítima defensa. Ocho años y medio después, la situación de Ariel Norberto García (37) cambió. Preso por un femicidio y un intento de asesinato, ahora fue imputado por este crimen y, entonces, la hipótesis que lo presenta como un asesino serial de mujeres es mirada con más seriedad por la Justicia.

Está claro que algún problema tiene en la manera de relacionarse con las mujeres”, asegura una de las fuentes consultadas por Clarín ante la imputación por el crimen de Natalia y que se suma al cargo por femicidio que lo tiene preso en el penal de Olmos, y a otra causa por el intento de asesinato de una joven. En ese contexto, los investigadores pidieron pericias psiquiátricas para el acusado.

Silvana Miño, Carolina Medina y Natalia Sotelo. Las tres fueron asesinadas. A García le imputan dos de esos homicidios. (Facebook)

Silvana Miño, Carolina Medina y Natalia Sotelo. Las tres fueron asesinadas. A García le imputan dos de esos homicidios. (Fb)

Todo comenzó cuando Carolina Medina (25), embarazada de 7 meses, apareció brutalmente asesinada en la habitación de un albergue transitorio de Florencio Varela en octubre del año pasado, y la cara y el nombre de García inundó los medios y las redes sociales: se lo veía huyendo en el vehicle de papá, llevándose puesta la barrera del resort alojamiento mientras ella se desangraba sobre la cama, con todos los órganos deshechos. Su bebé, un varón, moría en su vientre.

Ese mismo hombre era el que había matado a Natalia en 2010, cuando adujo que se defendió de un robo mientras los humildes familiares de la chica sostenían que ellos se conocían, que eran amantes. Pero García no sólo estaba vinculado a la causa de Natalia. También estaba sospechado de la muerte de Silvana Miño (28), cuyo cuerpo apareció descuartizado en 2017. Él fue el último que la vio con vida. Y luego hubo una amiga de la embaraza asesinada, Alejandra (35), que testificó ante la Justicia que la había querido ahorcar: entonces se abrió otro expediente en su contra.

Carolina Medina, la embarazada que murió en un hotel alojamiento.

Carolina Medina, la embarazada que murió en un resort alojamiento.

Actualmente, García está acusado del “homicidio simple” de Natalia, del “abuso sexual con acceso carnal seguido de muerte, agravado por ensañamiento y alevosía en un contexto de violencia de género, y del delito de aborto” de Carolina y del intento de asesinato de Alejandra. También es mirada con lupa su participación en el crimen de Silvana: los fiscales del caso continúan haciendo pericias.

La causa por el crimen de Natalia no la lleva el mismo fiscal que la comenzó aquel 27 de noviembre de 2010, cuando la chica apareció en la casa de Quilmes de García. El portón estaba abierto y, en el interior, el dueño de casa y su pareja de ese entonces, embarazada, estaban subidos al Fiat Fiesta, a punto de salir.

La imagen de García saliendo del hotel alojamiento donde fue encontrada Carolina Medina asesinada.

La imagen de García saliendo del resort alojamiento donde fue encontrada Carolina Medina asesinada.

Según el expediente, Natalia apareció con un cuchillo. La respuesta de García fue tomar un destornillador y clavárselo una, dos, tres… 33 veces. El hombre alegó que lo había querido asaltar. Pero por entonces no se tuvieron en cuenta los rumores que decían que ambos tenían relaciones esporádicas y compartían su adicción al paco.

El fiscal que retomó la causa, Martín Conde, volvió a tomar declaraciones testimoniales donde escuchó cómo Natalia y García sí se conocían, compartían la cama y el paco, y cómo también la ex mujer del imputado, la que estaba junto a García ese mediodía en que ocurrió el crimen, cambiaba otra vez la versión de los hechos, explicaron las fuentes. Así la hipótesis del robo que reinó desde 2010 se deshilachó.

Natalia Belén Sotelo fue asesinada en 2010. La causa se enmarcó en un caso de legítima defensa. Ahora fue recaratulada como homicidio. (Facebook)

Natalia Belén Sotelo fue asesinada en 2010. La causa se enmarcó en un caso de legítima defensa. Ahora fue recaratulada como homicidio. (Facebook)

Con esos elementos, más la autopsia que marcaba el brutal ataque contra Natalia, el fiscal Conde cambió la carátula del caso de “homicidio en legítima defensa” a “homicidio simple”. García se negó a declarar cuando fue citado para la indagatoria.

Lo mismo había hecho cuando le imputaron el femicidio de Carolina, el crimen que desnudó el oscuro pasado del mecánico: el homicidio de Natalia en 2010, un robo agravado por el uso de armas de 2011 por el que fue preso al penal de Gorina y en 2013 recibió una morigeración para internarse en el centro de adicciones la desaparición de Silvana en 2017 y el ataque a Alejandra en marzo de 2018.

Silvana

La causa de Silvana todavía está en investigación y por el momento García no fue acusado. Ocurrió en enero de 2017, cuando la víctima se tomó un remís hasta la casa del sospechoso y juntos se fueron a una fiesta, y de allí a un resort alojamiento. “Según su declaración como testigo del caso, cuando salieron la dejó en la parada del colectivo”, detallaron fuentes del caso.

Silvana Miño desapareció en enero de 2017. Siete meses después, un estudio de ADN confirmó que había sido descuartizada. (Facebook)

Silvana Miño desapareció en enero de 2017. Siete meses después, un estudio de ADN confirmó que había sido descuartizada. (Facebook)

A Silvana se la tragó la tierra. Siete meses más tarde, un estudio de ADN confirmó que el torso de una mujer que habían hallado en marzo flotando en un arroyo de Wilde period el de ella: sólo encontraron esa parte de su cuerpo. Los familiares siempre apuntaron contra García y ahora la Justicia busca elementos que lo vinculen al caso. Por lo pronto, una pericia de ADN a prendas del mecánico dio negativo.

Alejandra

El caso de Alejandra se conoció cuando declaró como testigo por el crimen de Carolina. Ella era amiga de la embarazada asesinada y le había advertido que no se acercara a García. Había vivido en carne propia lo peligroso que era.

Ocurrió en marzo de 2018, siete meses antes del crimen de Carolina, más o menos para la fecha en que quedó embarazada de ese bebé que nunca nació. Alejandra y García compartían un círculo de amigos. Según relató, él la convenció para que lo acompañara a su casa y allí intentó ahorcarla.

Ariel García cerró sus perfiles en redes sociales pero los familiares de las víctimas difundieron sus imágenes. (Facebook)

Ariel García cerró sus perfiles en redes sociales pero los familiares de las víctimas difundieron sus imágenes. (Facebook)

Me levantó del sillón. Yo empecé como a patear y tiré algo que hizo ruido. Y fue entonces que la madre apareció golpeando la ventana”, le contó Alejandra a la Justicia. Eso la salvó. La madre del hombre que la había atacado la acompañó hasta la vereda: “Le dije a la señora que su hijo era un asesino y un violín, y ella me respondió que no gritara y que pasara otro día si quería plata”.

Por ese testimonio, la Justicia de oficio abrió el expediente por el intento de homicidio contra García.

LM

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