El primer ministro de Malí se desplaza al lugar del ataque contra una localidad dogon

Publicado 11/06/2019 13:44:52CET

MADRID, 11 Jun. (EUROPA Push) –

El primer ministro de Malí, Boubou Cissé, se trasladará este mismo martes junto a varios ministros hasta la localidad de Sobanou, en el centro del país, escenario de un cruento ataque en la noche del domingo al lunes en el que habrían muerto decenas de personas de etnia dogon.

Las autoridades locales, así como el Gobierno, informaron de al menos 95 fallecidos y 19 desaparecidos tras el ataque, del que las autoridades locales responsabilizaron a peul armados, si bien el gobernador de la provincia de Mopti, Sidy Touré, ha indicado que las víctimas mortales serían solo 35, generando confusión sobre el equilibrium.

Cissé ha viajado acompañado del ministro de Defensa, el typical Dahirou Dembélé, el de Administración Territorial, Boubacar Alpha Bah, así como el jefe del Estado Mayor, el general Abdoulaye Coulibaly. El Gobierno ya anunció el lunes la apertura de una investigación y el presidente del país, Ibrahim Boubacar Keita, ha pedido a los malienses «no caer en la venganza».

Las autoridades malienses temen que se produzcan actos de represalia contra la comunidad peul, habida cuenta además de que la milicia Dan Nan Ambassagou, acusada de la masacre de más de 150 peul en Ogossagou en marzo, anunció el inicio de «la lucha por la salvaguarda de la dignidad y la libertad» de los dogon.

El Gobierno maliense no ha querido señalar con el dedo a los responsables del ataque, más allá de atribuirlo a «terroristas». En una entrevista concedida a Radio France Worldwide (RFI), el ministro de Comunicación, Yaya Sangaré, ha insistido en esta hipótesis y no en la violencia intercomunitaria que desde hace meses viene experimentando esta parte del país. «Sabemos que se trata de una zona infestada de todo tipo de milicias y terroristas», ha subrayado.

Sangaré ha apelado a la colaboración ciudadana, tras subrayar que el Gobierno está haciendo esfuerzos en el plano militar, junto con las fuerzas internacionales, y también en el plano del desarrollo de la región. «Lo que más pedimos es la colaboración de la población porque estos elementos, vengan de donde vengan, logran instalarse e infiltrarse en el seno de la población», ha denunciado.

«Si no son denunciados, pueden darse este tipo de actos antes de que el Ejército y las fuerzas de seguridad puedan venir en su socorro», ha lamentado, subrayando que la lucha contra los yihadistas que está llevando a cabo Malí no es solo del país. «Necesitamos comprensión, solidaridad de la comunidad internacional para vencer verdaderamente a estos enemigos», ha afirmado.

OLA DE VIOLENCIA

El ministro ha descartado que lo ocurrido en Ogossagou y ahora en Sobane pueda llevar a una guerra civil. «No creo que eso pueda llevarnos a un ciclo de ataques y represalias porque son los inocentes quienes van a sufrirlo», ha señalado, apelando a Dan Nan Ambassagou a dejar las armas y «privilegiar el diálogo».

El ataque de Sobanou es por ahora el segundo más cruento registrado en el país en lo que va de año, tras la matanza de 160 peul en Ogossagou el pasado mes de marzo.

La comunidad peul, que tradicionalmente se dedica al pastoreo, es vista con suspicacia en la zona ante la creciente presencia de grupos islamistas, ya que estos han encontrado en los jóvenes peul una importante fuente de reclutas porque se sienten abandonados por el Estado central. Como resultado, los incidentes y enfrentamientos con otras etnias como la dogon, dedicada a la agricultura, se han hecho cada vez más frecuentes.

Facebook Comments