Eliminar gases en un bebé

Ayudando al bebé a expulsar los gases
Ayudando al bebé a expulsar los gases

La cuestión de los gases siempre ha sido algo que ha preocupado a muchos padres, ya que se sabe que es algo bastante molesto para los bebés y que su alivio no siempre es tarea fácil.

            Por fortuna, hay una enorme cantidad de tips que se pueden poner en práctica para que esta molestia sea sanada lo más pronto posible. Es a este importante tema al que vamos a dedicar nuestro artículo del día.

Hacer que bebé expulse los gases luego de cada toma de leche

            Es común que los bebés acumulen bastante aire en sus estómagos siempre que van a realizar sus tomas de leche o a succionar el chupón, por lo que se le recomienda a los padres que hagan a sus hijos expulsarlos luego de haber llevado a cabo cada una de las tomas.

            Para ello, deben colocarlos en posiciones que les permitan cumplir con esta tarea de forma eficaz y cómoda para el infante.

Una buena solución es colocarlo en una postura erguida sobre uno de los hombros y darle ligeros golpecitos en la espalda hasta poco a poco vaya botando los gases que tanto le molestan.

            Otra alternativa a la que se puede recurrir es la de sentar al pequeño sobre una pierna, lo cual lo va a ayudar a que eructe y vaya sacando los gases de forma inducida.

            Es posible que ninguna de las dos posturas sean la solución para eliminar los gases, lo que puede hacer que algunos padres pierdan la cabeza y se angustien.

No hay razón para que se preocupen demasiado, ya que ambas pueden mantener a los bebés tranquilitos hasta que los gases se vayan. Si se mantienen serenos, deberían dejarse en esa posición en la que están.

            Además de eso, es bueno estar pendiente de las distintas reacciones que tiene el bebé mientras amamanta. Si se algún momento se inquieta, lo que se recomienda es que se practiquen las posturas ya mencionadas y dejar que eructe antes de seguirle dando su toma.

Eructar es muy importante

            Lo mejor que le puede ocurrir a un pequeño que está padeciendo de gases en un momento dado es a eructar. Esto va a hacer que su alivio sea casi inmediato o, al menos, lo haga sentir mucho mejor que hace unos minutos.

            Además de los eructos, es posible que los padres empiecen a notar que, en ocasiones, la lecha sale demasiado rápido del pecho de la madre y la pequeña boca del nene no se de abasto, por lo que debe vomitar un poco de ella.

Esto es mucho más común de lo que se cree y no debería preocuparlos siempre que la ganancia de peso del pequeño se mantenga normal. 

            Mientras más eructen, mejor. Lo que sí no hay que permitir es que pasen periodos muy prolongados a tiempo, ya que esa es su forma de solicitar la ayuda de sus padres. Aparte, los lloriqueos constantes solo harán que trague aún más aire y el problema sea todavía peor.

            Por último, las tomas de comida deben hacerse a tiempo y no esperar demasiado, ya que, al tener mucha hambre el nene, come o bebe con más desespero y traga más aire.

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