Las protestas de Hong Kong degeneran en escaramuzas guerrilleras

MADRID, 10 Ago. (EUROPA Push) –

Las protestas de Hong Kong han entrado este sábado en una nueva fase de guerrilla donde el número de manifestantes se ha reducido pero han aumentado en agresividad, mientras las demandas políticas han pasado a segundo plano en un día que se ha saldado con al menos siete heridos, según fuentes médicas.

La Policía de Hong Kong ha vuelto a utilizar gases lacrimógenos que han sido respondidos por los cócteles molotov arrojados por los manifestantes en varios puntos de la ciudad.

Según los testigos del ‘South China Early morning Post’, la intensidad normal de los enfrentamientos parece haberse concentrado en puntos concretos, una semana después de que el Gobierno chino ordenara refuerzos para la Policía hongkonesa en este cuarto fin de semana consecutivo de protestas.

Los incidentes se registraron particularmente en Tai Po, Tai Wai, Tsim Sha Tsui, Tsuen Wan, bahía de Kowloon, Kowloon Tong, Kwun Tong y frente al túnel del puerto de Hung Hom, según el medio.

Los manifestantes rara vez exigieron, como habían pedido hasta ahora, la suspensión del polémico proyecto de ley de extradición de detenidos a China — extradición que podría vulnerar, según sus críticos, los derechos fundamentales de los individuos –. En su lugar, llamaron a una «revolución» en firme contra el Gobierno de Hong Kong por desvirtuar la independencia judicial del territorio.

Cerca de la medianoche, el Gobierno emitió una declaración condenando los «actos violentos» y agregando que los manifestantes habían dañado la propiedad pública y bloqueado los principales enlaces de transporte, incluido el túnel Cross-Harbor, además de repercutir «gravemente» en las tareas de emergencias.

La líder de Hong Kong, Carrie Lam, ha reconocido que las semanas de protestas han asolado la economía del territorio chino «como un tsunami», según ha hecho saber este viernes tras una reunión con los líderes empresariales del país.

En opinión de la dirigente, estas protestas han causado un daño mayor a la economía del territorio que el provocado durante la disaster económica mundial de 2008 y la epidemia de síndrome respiratorio agudo grave (SARS) que mató a casi 300 personas en 2003.

«Solo hay un punto de partida y una base: debemos detener la violencia generalizada. Y hago un llamamiento al público para que no continúe con este tipo de actos destructivos, bloqueando carreteras y bloqueando transporte importante y otras instalaciones públicas importantes «, ha declarado en comentarios recogidos por el ‘South China Early morning Post’.

Las protestas representan el mayor desafío para el presidente chino, Xi Jinping, desde que llegó al poder en 2012. Zhang Xiaoming, el máximo representante de China en Hong Kong, afirmó este miércoles que la región administrativa especial se enfrenta a su mayor crisis desde que regresó del dominio británico al chino en 1997.

Facebook Comments