Los beneficios de la natación en los bebés

Natación en los bebés
Natación en los bebés

La natación es uno de los mejores deportes más completos que cualquier ser humano puede practicar, debido a que es capaz de aportarle una gran cantidad de beneficios sin importar que edad tenga la persona que lo practique.

            Esto también incluye a los bebés, quienes al entrar en contacto con el agua de la piscina se sentirán en un ambiente sumamente familiar, debido a que les recuerda a su tiempo dentro del útero.

Los beneficios de la natación en los bebés

            De la misma forma que los adultos, los bebés se ven beneficiados de muchas maneras luego de practicar la natación, siendo este un estímulo muy positivo para la salud del bebé. Entre los beneficios que obtienen podemos encontrar:

  • Mayor habilidad y control de los músculos: Esto favorece la coordinación que tiene el bebé con todo su cuerpo, así como también propiciará un mayor control de sus extremidades.

  • Mejora el sentido del tacto: Gracias a los estímulos recibidos en el agua como lo son el chapoteo, las inmersiones y los diferentes ejercicios que el bebé realice dentro del agua.

    Estas prácticas le permiten al bebé desarrollar su sentido del tacto, permitiéndole diferenciar los movimientos, texturas y densidades que siente al momento de realizar estas actividades.

  • Favorece la experiencia motriz del bebé: Al igual que sucede cuando se le coloca música al bebé, la natación también puede ayudar al bebé a mejorar su coordinación y el ritmo de sus movimientos.

    Así mismo, la natación y el contacto que el bebé tiene con el agua puede ayudar a que este se tranquilice, cosa que se evidencia más cuando se encuentra a pleno contacto con sus padres en el agua.

  • Mejora el sistema respiratorio del bebé: No es forzar las inmersiones en el pequeño, sino de seguir un pequeño proceso que poco a poco hará que el bebé se vaya acostumbrando al ambiente acuático.

    El contacto del bebé con el agua hará que su sistema respiratorio se vaya haciendo cada vez más fuerte con pequeñas inmersiones poco profundas.

  • Aumenta la resistencia del bebé: El bebé se verá beneficiado ya que la adaptación a un nuevo ambiente desarrollará resistencia a cambios como lo es una temperatura diferente o a la fuerza que el agua ejerce sobre él.

  • Permite que el bebé tenga más seguridad: Cuando el bebé sepa controlar su cuerpo en un ambiente que desconoce pasará a sentirse bien consigo mismo, fortaleciendo de la misma manera la relación con sus padres por haberlo ayudado.

¿Qué momento es el indicado para colocar al bebé en el agua?

            Los pediatras han concluido que cualquier bebé se encuentra listo para entrar en contacto con el agua en cualquier momento (siempre que el ombligo se encuentre completamente curado), empezando siempre por la bañera del hogar.

            Si se quiere introducir al bebé en la piscina, se deben tomar las precauciones adecuadas para ello y evaluar el estado del agua para asegurarse de que no haya ningún problema.

            Se debe tener en cuenta que el bebé no nadará solo al comienzo de colocarlo en la piscina, siendo esta una habilidad que desarrollara a partir del primer año de nacido.

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